6 mar. 2013

Hell on Weels, el piloto y luego tópicos


Cuántas veces habrá pasado ya en la historia de las series de televisión. Ves el primer capítulo, el denominado "piloto", te atrae la trama, los personajes, los actores, la fotografía, incluso la banda sonora y piensas: "si no la fastidian mucho, podemos estar ante una muy buena serie". Pues nada, no te hacen caso, y lo que prometía mucho se quedo en una colección de tópicos. Pero vamos con el análisis detalladito... que hasta las series mediocres se merecen una buena disección.

Comencemos (comenzóns) Hell on Weels nos sitúa en la América de posguerra (espera, que éstos americanos son muy belicosos ¿Qué posguerra? la suya, guerra civil, Norte vs. Sur... ¿ya?) En la piel de Cullen Bohannon (Anson Mount) un soldado confederado que busca venganza por la pérdida de su familia, mientras él luchaba en el frente (tópicazo nº 1). La búsqueda de venganza le lleva a "Hell on Weels" (Infierno sobre ruedas, título en España de la serie) un poblado itinerante que sigue la construcción del ferrocarril que cruzará Estados Unidos de costa a costa.

En dicho poblado se encuentran el resto de personajes de la serie: el negro-ex-exclavo-recién-emancipado Elam (interpretado, más bien "perpetrado", por Common) la chica guapa, que al principio parece desvalida pero luego se las arregla bastante bien: Lily Bell (Dominique McElligott) y el dueño de la empresa que sigue a pie de obra la evolución de la construcción que es un malo muy maloso pero no tan malo en el fondo Thomas Duran (Colm Meaney). (tópicazo nº 2: personajes)

Como veis, todo personajes ya muy definidos, completamente planos y que apenas evolucionan nada en los 11 capítulos que dura la primera temporada de la serie. Son personajes clásicos de cualquier drama, bidimensionales, cuyas únicas variaciones son episódicas, cumpliendo la máxima de las comedias "al final del capítulo, todo volverá a ser como lo era al principio". la trama se sucede como una espera, entre diálogos, a que nos sean revelados más secretos del pasado de Bohannon y sus motivaciones para la venganza. Para ello se usan flashbacks (tópicazo nº 3), pocos eso si, lo que es de agradecer, y la propia narración del personaje a unos compañeros, que en el mejor de los casos parecen entre ligeramente sorprendidos e indiferentes por la barbarie que narra su historia, lo cual resta credibilidad al conjunto. Pese a que el trabajo de los actores es, en general, correcto y en algún caso destacable (Colm Meaney se come en cada escena a su compañero) el material sobre el que trabajan, ni es Shakespeare ni un diálogo de Aaron Sorkin, por lo que destacan aún más sus limitaciones, tanto en expresividad física como en la "transmisión emotiva" de sus pensamientos. Cómo ejemplo de ésto último está Common, quien quizá tenga el personaje más interesante y diferente de la serie, que acaba fusilado por un actor bastante mediocre tirando a malo.
Las tramas secundarias no suponen una variación de la mediocridad general del guión, tanto la construcción del ferrocarril, incluyendo el papel de la rubia Lily Bell cómo clave del trazado, como las apariciones de los "salvajes", las tensiones raciales con los esclavos recién liberados (tópicazo nº 4), incluso las prostitutas que podían aportar alguna frescura cómica al guión, son completamente insulsas. No logran ayudar a que la trama principal se sustente en esa época, ni a fijar en el western el género de la serie. Sólo son un relleno para que los 50 minutos de cada capítulo no se vean ocupados por la sed de venganza. Por lo que se podría trasladar la trama principal a cualquier contexto histórico sin que resultara extraña, tanto en la Roma clásica como en la Europa renacentista...

El apartado técnico es harina de otro costal, la cadena productora (amc culpable de la genial Breaking Bad) tiró la casa por la ventana en producción (tanto como no lo hizo con el guión). Rodada en su mayoría en exteriores, en las praderas norteamericanas, espectaculares de por sí, con una muy elegante y correcta fotografía, sin ningún exceso tipo Breaking Bad (no procede, lo que aúna le puede quedar bien, a otra le puede sobrar) un estilo de cámara muy natural, siguiendo la trama sin locuras ni movimientos espasmódicos tipo video-clip. La banda sonora sigue a los actores en su mediocridad, un par de "homenajes" a Moricone (espero que sean homenajes y que no sean sólo burdas copias con la idea: "es un western, fusilemos a Leone y Moricone") El resto es música convencional de serie dramática, con toques sureños por "lo del western", pero poco más. De lo malo no estropea ninguna escena (ya de por sí flojas).

En resumen: una de tantas series que presentaba una trama interesante y unos actores capaces de sacarla a delante, pero que a partir del tercer capítulo llevan por la calle de los tópicos una producción muy buena, completa decepción, y otra serie a la que sólo le daré otra temporada más antes de quedar completamente descartada. Estáis avisados 

Nota: 2 sobre 5

11 sept. 2012

Falling Skies 2º Temporada

Aviso a lectores, contiene espoileres, así que si ves algo en rojo, no lo leas, a menos que ya tengas vistas las 2 primeras temporadas de Falling Skies. Avisado estás.

Banner de la Serie
Movido más por el aburrimiento que por el sabor de boca que me dejó la primera temporada. Éste verano descubrí en la segunda una buena serie de acción/aventuras en Falling Skies.

Comienzan a resolverse alguna de las tramas y crearse otras a buen ritmo. La ex novia del hijo del profesor, metida a secretaria de los cabeza de pescado, aparece confirmando que no estaba muerta, que estaba tomando cañas. En general, a cada capítulo emitido la serie va recordando más y más a V, hasta ya tenemos un "hibrido" que lucha por la libertad humana desde ambos bandos. Se introducen como personajes a los verdaderos autores "intelectuales" de la invasión, los llamados "cabeza de pescado" siendo los Skitters unos meros peones suyos. Se conocen algunas claves del funcionamiento de la sociedad alien, y sigue sin verse una teta... digo... un objetivo claro en la invasión, una motivación concreta. Porque invadir un planeta no tiene que salir barato, y aún así, aquí están esclavizando y organizando cosas, pero después de 2 temporadas seguimos sin saber ¿a qué fin?

Cartel de la Segunda Temporada

Evolución en casi todos los personajes desde la historia amorosa entre el profesor Tom Mason y la médico Anne Glass, la evolución del "intermedio" Ben (hijo de Mason), a quién pese a verse libre de su "arnés" desde la primera temporada sigue nadando entre dos aguas. 

Menos frecuencia de discusiones comandante-profesor producida por cierta evolución de sus personajes que hacen confiar más el uno en el otro, y al general en sus subordinados. Aunque hay demasiada "aparición estelar" durante un capítulo de personajes que se podían suponer muertos, cuya aportación es mínima a la trama y solo sirven como relleno de unos minutos antes de un momento "trepidante" (por ejemplo la hija del Comandante Weaver). Otro clásico moderno de las series actuales: están algo puteados, pero en el último momento les llega "un mensaje" por el que se enteran de la existencia de un sitio mejor que su ubicación actual, y para allá que se van, con fé ciega: cuánto daño hizo ESDLA a las series, ahora todos de peregrinación de un sitio a otro.

Pero al final, los americanos sin pistolas no son nadie... 
Los efectos especiales resultaron bastante aceptables aunque se nota cierta reducción de presupuesto, que no era muy abundante, se lo debieron gastar todo en el primer capítulo a partir de ahí, un par de naves volando, y 3 o 4 escenarios alienígenas que más bien parecen talleres de carpintería metálica abandonados.

Cómo la gran mayoría de las series de su género, termina con un cliffhanger de mucho cuidado. Lo cual, además de molestar bastante, deja más preguntas que respuestas en el espectador. No entiendo por qué se sigue haciendo, supongo que carencias de guionista de ser incapaz de terminar una temporada en alto cerrando la trama (Por ejemplo 4º temporada de Dexter, cerrada perfectamente la temporada, sin dejar ninguna imagen espectacular pendiente de respuesta, a la espera de la siguiente).

En conclusión, si la primera temporada, cómo a mi, te decepcionó, en esta segunda tienes una nueva oportunidad para reengancharte. Si te gustó la primera, en la segunda te la gozarás cómo una perra. Dándole un 2/5 van que arden, mejorando del 1/5 que tenía la primera temporada.

29 ago. 2012

Temporada 1 The Newsroom

HBO+Sorkin ¿qué más se podía pedir a una serie? Quizá otros 14 capítulos, pero bueno, es la duración standart para una serie "de verano".

Comienza como lo debe hacer una buena serie: atrapándote o bien con una trama que te haga pensar "¿Qué pasará ahora a partir de aquí?" o bien "Quiero saber más de éste personaje". The Newsroom lo hace con el segundo tipo, nos sitúa en una coferencia para una universidad, tres periodistas dando su opinion, debatiendo y respondiendo a preguntas de estudiantes sobre la situación política en USA. Pero una pregunta: "¿Por que cree que Estados Unidos es el mejor país del mundo?" [trailer en Youtube] Dispara la reacción de nuestro personaje favorito Will McAvoy (Jeff Bridges)  dandonos en 5 minutos casi todos los matices de la personalidad del protagonista, en un monólogo acerca de la grandeza perdida de los USA. Tema bastante recurrente, por cierto en la otra gran obra del creador Aaron Sorkin: El Ala Oeste (EAOCB a partir de ahora).

La trama se desarrolla en la redacción de un noticiero en prime time estadounidense, en el escenario perpétuo que es Nueva York, para casi cualquier serie de TV. Tras el acontecimiento inicial, se inician una serie de cambios en cascada, en la vida, sobre todo laboral del presentador McAvoy. Desde tener que admitir a una nueva productora MacKenzie "Mac" McHale (Emily Mortimer) hasta aceptar con un nuevo concepto de noticiario "2.0" que rompe con la calidad y estándares del show-busines incrementando el nivel moral del mismo, vamos puro Sorkin.


Basándose en hechos reales ocurridos de hace un par de años hasta hoy, cómo la crisis económica actual, la catástrofe de la plataforma petrolífera en el Golfo de México, etc... Sorkin vuelve a pontificar, si en EAOCB lo hacía sobre cómo un político debe trabajar, en The Newsroom lo hace sobre el funcionamiento del periodismo actual, de cómo una noticia no es tal hasta que no cumple una serie de requisitos, de cómo un periodista ha de alejarse del amarillismo en búsqueda de una primicia, y de cómo puede un periodista ser parcial en su opinión, no ocultarlo y a la vez tratar con únicamente la verdad al ofrecer al público una noticia.
Will McAvoy y debajo con su equipo.

Más que moralista, es sorkiniana a tope, con sermones morales sobre la profesión de periodista y enseña demasiado la inclinación demócrata de su autor. En EAOCB el protagonista era un equipo ejecutivo demócrata en una casa blanca gobernada por demócratas durante, al menos, 3 legislaturas. Quienes daban su visión de la política, tanto interior como exterior. Con constantes demonizaciones hacia los republicanos. En The Newsroom, se centran sobre todo, en "quitar la máscara" al Tea Party, una sección del partido republicano, quienes el presentador McAvoy, republicano también, presenta como una serie de muñecos de trapo puestos en el poder por las corporaciones.
Constantemente arrancar sermones idealistas sobre cómo ha de funcionar el periodismo de verdad, referencias a quizá el más grande periodista americano de todos los tiempos: Murrow. Y críticas a quienes hacien un periodismo amarillista, sensacionalista e incluso rosa.

Personajes bien definidos desde el primer capítulo, quizá un poco encasillados, desde el trepa oficial, hasta la rubita novata, pasando por el jefe comprensivo, muy del estilo del gran Leo McGarry (John Spencer) de EAOCB... Pero que hacen funcionar en conjunto y sobre todo, hacen fluido uno de los grandes recursos de Sorkin, las charlas de pasillo, a toda velocidad con un lenguaje muy elaborado y sin tartamudear ni una sola vez. Sencillamente: buena tele.

Valoración general:  9 sobre 10, en serio, es cuasi perfecta en cada uno de los aspectos y el conjunto funciona extraordinariamente bien, y sobre todo: tiene ritmo, algo que resulta fundamental, tratándose de un producto televisivo basado en el funcionamiento de la televisión. Constantemente tienes la sensación de que las cosas no avanzan nada hasta que la cadena de acontecimientos se dispara. Lo que da una sensación de velocidad, de agobio por la entrega de la noticia añadido a las tensas esperas para el desencadenante que son dignas de agradecer. Ya se cansa uno del monótono, por repetitivo, ritmo lento-rapido-lento-lento-final grandioso de la mayoría de las series de hoy en día.

26 ago. 2012

Buena suerte Mr Gorsky

Neil Armstrong- Primer hombre en pisar otro mundo.
Éste post es un homenaje al primer hombre, el primero de nuestra especie en caminar sobre otro mundo: Neil Armstrong. Y lo haré contando una historia, seguramente apócrifa sobre Mr Gorsky, porque ya todo el mundo será bombardeado hasta la saciedad con documentales, telediarios y reportajes especiales sobre su figura, obra y milagros. Pero aquí en esta mi, que no vuestra, casa, las cosas se hacen como yo diga, y hoy digo que se hagan con humor, así que: vamos al lío.
Tripulación del Apollo 11: Collins, Armstrong y Aldring
Ya todos sabemos la historia: que si a Kenedy se le puso en los cojones en un discurso del Estado de la Unión, poner a un americano, en menos de 10 años en la luna, que si el Apollo 11, que si patatín, patatán, el caso es que llegan Armstrong y sus dos compinches, a la luna, bueno no, los 3 no, a Collins le dijeron que no bebiese que el coche a casa lo llevaba él, además de dejarle encerrado en el orbitador. Bueno el caso es que aterrizan, y Armstrong dice aquello tan bonito de un gran paso para.... bueno esa mierda, pero justo después remata la famosa frase con un misterioso y enigmático: "Buena suerte Mr Gorsky".

En el centro de control de misiones espaciales en Houston, los técnicos de la NASA se mirarían atónitos durante días, la frase estaba fuera de su guión preestablecido, el rurmor se disparó, y durante décadas a Neil le preguntaron por el significado de la misma, las especulaciones iban desde un saludo en clave a algún cosmonauta ruso, a achacarlo a problemas de consciencia debidos a la microgravedad sufrida durante el viaje.
Descenso del Módulo Lunar de un astronauta
En 1995 tras mucho guardar el secreto y preguntado una vez más, Neil nos desveló el misterio, ya que el señor Gorsky ya estaba muerto y no afectaría a nadie su historia: siendo Neil un niño, celebrando el 4 de Julio en casa de sus padres con sus amiguitos y familiares, tras el desfile estaban jugando un partido de baseball, en el que en un momento dado, la pelota acabó bajo la ventana de sus vecinos los Sres Gorsky, a Neil le tocó la ley de la botella (el que la tira va por ella) y tras saltar la valla, y cojer la pelota, disponiendose a continuar con la partida pudo oir pefectamente a la señora Gorsky gritar:
-¡Sexo oral! ¿Quieres sexo oral? ¡Lo tendrás cuándo el niño de los Armstrong pise la luna!
Por tanto esperemos que todo le haya ido bien al Sr Gorsky aquel 21 de julio de 1969.

25 ago. 2012

La Curiosity que nos llevó a Marte.

El "rover" Curiosity está muy lejos, bueno comparado con las Voyager no tanto, de casa. Está muy sola, a penas una docena de artefactos humanos pueblan el mismo planeta. A Marte la mandamos, a Marte, una mochila con un par de bocatas, algo de literatura para que no se aburra, y venga, a conquistar otros mundos. El ingenio humano ya es capaz de enviar emisarios a otros mundos, imaginar por un momento la situación al revés: soy unos marcianos, y una civilización "extramarciana" envía un artefácto mecánico que con un láser, si amigos hemos mandado un tirachinas a otro planeta, destruye rocas: Por fin la especie humana da miedo a nivel interplanetario.

Representación de la sonda Curiosity
Lo terrible no es para los marcianos, que poco más o menos ya están acostumbrados a nuestros robots dejando huellas por su superficie, o los venusianos, que hace unos años se estuvieron riendo a mandíbula batiente de nuestros intentos por que nuestros robotijos sobrevivieran más allá de una hora en la superficie de nuestro "malvado" planeta gemelo. Lo terrible, como venía diciendo, es que además de enviar el trasto más grande que nunca hemos enviado a otro planeta, y con diferencia (pesa más que el buggy con el que los americanos hicieron el indio por la luna, y sigue ahí aparcado, verás tu el ticket de la O.R.A) Hemos probado una nueva forma de aterrizaje bastante compleja, poco sencilla para lo que se busca siempre en la ingeniería espacial, pero si que efectiva, no solo en Marte, si no en cualquier otro cuerpo planetario que queramos "invadir" a partir de ahora.

Pero comencemos por el principio de éste fabuloso viaje. Curiosity no fue creada, ni fabricada, ni siquiera ensamblada en Marte, eso hubiese sido muy caro y un poco absurdo si la podíamos montar allí no nos hubiese hecho falta... Bueno el caso es que una vez creada la Curiosity, había que mandarla a Marte, para eso los humanos (concretamente los humanos americanos "dueños" del proyecto) colocaron a la sonda marciana en un cohete chulo, de nombre aún más chulo: Atlas V (V del romano cinco, no que tenga un motor en V, eso lo dejaremos para los coches de La Tierra, de momento) hace ya unos meses, en concreto el día 26 de Noviembre de 2011. Y ya supondréis que no iba precisamente "despacio", así que calcular lo lejos que queda Marte si se tarda tiempo yendo a velocidad "echando virutas" desde La Tierra (y si que iba despacio, comparado con la velocidad próxima a 'c' que tendremos que alcanzar para viajes a otros sistemas solares).
Despegue del cohete Atlas V

Después de 9 meses navegando hacia Marte, esquivando pedruscos interplanetarios, aguantando la radiación solar y rezando para que ninguna proyección de masa coronaria acabase friéndole los circuito, llega lo difícil. Si amigos, lo fácil fue su lanzamiento y ponerlo más o menos a salvo en órbita en otro planeta, eso lo tenemos relativamente dominado, de vez en cuando hacemos cálculos en sistema imperial y programamos en sistema internacional... pero, las que menos. Lo peliagudo es hacer que algo aterrice sobre Marte, no por marte en sí, si no por lo complicado que es hacer aterrizar algo en un planeta, y más en el caso de Curiosity, donde probamos el método "Vamos a complicar la vida un poco". Normalmente se introducía al bicho en la atmósfera, se abrían unos paracaídas para frenar un poco la velocidad de empotre contra el suelo, y a una altura no muy elevada se inflaban unos air bags para amortirguar el leñazo que el bicho se iba a dar contra el suelo, era la solución "elegante" en términos de vuelo espacial, lo más sencillo suele ser lo más fiable. Pero Curiosity ha abierto un nuevo paradigma, utilizando un método que a mi me gusta llamar "La grúa alienígena".

Secuencia de llega de Curiosity a Marte


Secuencia de amartizaje: El módulo que contiene a la grúa y la sonda en si, se desprenderá de la nave que los llevó hasta Marte, una vez en la atmósfera desplegará un paracaídas, se desprenderá del paracaídas y la cubierta a la que éste va sujeto, encenderá unos retro-cohetes que primero estabilizarán la velocidad, luego a una aceleración constante irán frenando el conjunto, para luego "detener" la caída, mientras la sonda, con un sistema de cables desciende hasta tocar tierra, una vez asegurado el amartizaje, los cohetes seguirán funcionando para mandar a tomar por saco la "grúa" y que no moleste para el resto de la misión.

En siguientes capítulos os contaré qué demonios hace allí y por qué andamos amenazando con un "láser" a los pobres marcianos. Y por qué más misiones como estas son fundamentales para la supervivencia de la raza humana, aunque sólo sea para gastar dinero en ellas y no en armas.








16 jul. 2012

Cosmos ep 1 y 2

Pues hoy, un día después del trigésimo aniversario del estreno en España de Cosmos, porque soy así y los aniversarios yo los celebro cuándo me da la gana... Comienzo con los resúmenes de los capítulos de la fantástica serie documenta del mejor divulgador científico que la humanidad haya conocido.

Episodio 1: En la orilla del océano cósmico
En el primer capítulo, y a modo de introducción, Sagan nos sitúa en el reino de lo muy grande, y también de lo muy pequeño, presentándonos con escalas extraordinarias la ubicación de nuestro hogar: La Tierra. dentro de, no sólo nuestra galaxia, si no del grupo local.
Posteriormente nos presenta uno de los primero experimentos de la cultura moderna: el cálculo de la circunferencia de La Tierra por parte de Eratóstenes, usando un par de estacas.
Para finalizar, uno de los mejores documentos producidos para la serie, un calendario cósmico. Dónde se comprime toda la historia del Universo conocido, desde el Big Bang, hasta la aparición de la humanidad, un documento que supone una ayuda realmente excelente para comprender lo pequeño que además de ser nuestro lugar, es nuestro tiempo, y por tanto influencia en la naturaleza que nos rodea.




Episodio 2: Una voz en la fuga cósmica
Capítulo dedicado a la vida. Desde su formación a partir de "materiales" inertes, pasando por la teoría de la evolución, y la selección natural (y la dirigida por el hombre) hasta la fantasía de Sagan imaginando vida en otros mundos. Recordar que en la serie, Sagan se refiere con mundo a cualquier cuerpo celeste, desde las lunas de Marte hasta el gigante gaseoso Júpiter. La explosión de vida del cámbrico, y la creación de vida de laboratorio son otros dos de los temas que trata.
Y cómo en casi cada capítulo: otro documento sensacional, una serie de dibujos esquemáticos, donde se muestra la evolución de la vida en la tierra, comenzando por unos simples aminoácidos hasta el homo sapiens sapiens actual, realmente impresionante


(la imágenes que acompañan a esta entrada están sacadas de la página thetvdb)

19 jun. 2012

Cosmos, un viaje Personal


No se lo puede permitir nadie, ya  nadie. No ver Cosmos: Un Viaje Personal [ficha en thetvdb.com]. de Carl Sagan, quién quizá sea el mejor divulgador científico que la humanidad haya conocido, es una aberración contra tu cerebro. No tener unas copias en casa (descargadas, compradas en DVD o incluso en VHS) es decir muy poco sobre tus aspiraciones a ser más que una ameba.



Cosmos: Un Viaje Personal, es una serie documental, divida en trece capítulos de minutos. En los que Carl Sagan introduce diferentes temas, desde lo muy pequeño, a lo muy grande, comenzando en la orilla del océano cósmico que es nuestro propio planeta (lo siento, si me lee algún alien, hablo de la Tierra, la tercera roca desde el Sol). Hasta la inmensidad del espacio cósmico, o lo infinitamente pequeño que se encuentra dentro de la materia que nos forma.

Pese a estar realizada hace ya treinta y dos años, producida por la PBS (televisión pública estado unidense). Sigue siendo actual, sincera y completamente objetiva, siendo una de sus premisas la defensa del pensamiento y métodos científicos por encima de cualquier otro tipo de sistema de razonamiento. Algunas (pocas) cosas han cambiado desde entonces, Plutón ya no es un planeta, se ha probado la existencia de suposiciones de hace treinta años, cómo la existencia de planetas extrasolares. Pero salvo detalles nimios cómo esos, en todo la serie se puede apreciar la sinceridad de una mente brillante como la de Carl Sagan, capaz de explicar de forma muy sencilla conceptos bastante abstractos y no muy asequibles a los no iniciados en el mundo de la ciencia.
En próximas entradas describiré cada uno de los capítulos (seguramente de dos en dos, como son trece, para hacerlo en números redondos, que no me gusta a mi dejar las cosas a medias :D)

La banda sonora se compone de 2 bloques principales, la banda sonora propia de la serie, compuesta por nada más y nada menos que Vangelis especialmente para el programa, y otro bloque confeccionado a partir de las canciones que un disco de oro viajan a bordo de las sondas Voyager. La fotografía es la parte que más ha sufrido el paso del tiempo, peinados y estilismo a parte.
Los grafismos, aunque no es necesariamente malo, se nota que tienen 30 años, pero no por ello pierden su veracidad. Quizá una re-edición de la serie actualizándolos con la tecnología moderna disponible seria una buena idea (no como las ediciones de Star Wars cada vez que quieren quitar un pelo de un fotograma, ñaca! edición de coleccionista al canto) aunque la verdad, yo lo prefiero así, uno se cansa de tanto documental con grafismos por ordenador mal hechos (en plan video juego del 96) o imprecisos.
Quizá el aspecto que peor haya soportado el paso del tiempo es el audio, acepto que me llaméis sibarita del sonido, y todo lo que queráis porque lo soy, no así de la imagen cosa extraña. Pero el audio ha sufrido mucho la tecnología digital, la música de fondo está bien, pero la voz suena muy cortada, y la música cuándo suena sola (sin narrador) con un volumen muy superior al de la voz en off. Es un fallo, para mi grave, debido al paso a digital seguramente, que puede incomodar en ciertos momentos del visionado.


El autor [carlsagan.com]: adelantado a su tiempo, brillante, divertido, un poco excéntrico. y crítico, muy crítico con las supersticiones que se hacen pasar por ciencia y la religión que no permite avanzar a la misma, son constantes sus referencias, en la serie, a los mil años de atraso que la iglesia católica impuso sobre la ciencia en la Europa medieval, así como de todos aquellos que quieren ocultar cualquier idea, en vez de demostrar por métodos científicos lo absurdo de ésta. Responsable del proyecto Voyager, actualmente los 2 objetos fabricados por el hombre que más lejos se encuentran de la Tierra. Entre otras, muchas, muchísimas que su genio le ha dado a la humanidad.

Nota: Si alguno de vosotros, después de leer la entrada aún le quedan ganas de verlo, me lo diga en los comentarios, y pondré enlaces donde podréis conseguir cada capítulo que comente. (tanto para descargarlos, cómo para comprarlos, cada cual a lo suyo)
Nota: Salvo que se indique lo contrario, todos los hipervínculos incluidos en el texto llevan a información relacionada con tenida en la wikipedia.

16 jun. 2012

No te lo esperabas ¿eh?

Cierta presión social: postea, postea se puede oir a las masas enfervorecidas de fondo, unida a que el gusanillo escritor, que suelo ignorar la mayor parte del tiempo y que uno lleva dentro. Empiezan a darme una sensación, como si activasen mi friki-sentido, de que es necesario que vuelva a compartir, y volcar (me gusta esa palabra, volcar, volquete, casquet... estooo ¿por dónde iba? !Ah si!) mis pensamientos, ideas, vivencias e historias con vosotros fieles seguidores de este, más muerto qué vivo, blog que tanto os gusta, y más echáis de menos visitar con frecuencia.

El caso, es que las masas enfervorecidas (postea, posteaaa, posteaaaaaaa) hacen presión para que uno vuelva a escribir, si. Pero eso de aportar ideas para dotar de cierto contenido a las entradas, no. Es un poco esconder la piedra y tirar la mano (lo sé, lo escribí así a propósito, a ver cómo de antentos andáis).

De todas formas, algo se me irá ocurriendo, que uno de ideas siempre anduvo sobrado, aunque ninguna fuese buena, y pocas no avocaran a una destrucción universal descontrolada, a nivel subatómico. Por cierto, la palabra que lleva rebotando en mi mente todo el sábado es: bombástico. Así que ya sabéis, si os preguntan cómo quereís el café: Bombástico. ¿El cubata en vaso de tuvo o de sidra? Bombástico.... y así hasta que os duela la boca de repetirlo.

19 nov. 2010

Historias de Guerra

Los griegos tenían sus guerras internas, que si Atenas ofendía a Esparta, y éstos les clavaban palillos debajo de las uñas. Los romanos se dedicaron a la conquista mundial, una vez que lo consiguieron, se liaron con el circo. Luego vino la Edad Media, con sus infinitas guerras entre condados, principados e incluso paises. En la era moderna se nos fué todo un poco de las manos con las guerras mundiales, bombas atómicas y demás pasatiempos. A mediados del siglo pasado se enfriaron los ánimos, y la guerra. Por aquello de la destrucción mutua asegurada. Y ahora, en los albores del siglo XXI ¿qué tenemos?

Demos por hecho que nuestra especie, el Homo Sapiens Sapiens, es guerrero por naturaleza, que nos gusta mucho lo de salir a tomar unas cervezas con los amigos, si. Pero que si de vez en cuando podemos dar un cachiporrazo a alguien para sacarle los sesos, tampoco nos aguantamos mucho las ganas. Así que cómo sociedad necesitamos una válvula de escape, algo que nos permita, soltar un par de hostias bien dadas, aunque siempre con unas normas y un control. No se nos vaya a ir de las manos y acabemos aniquilando a todo un vecindario a sillazos.

Muchos sociólogos y psicólogos dirán que los deportes pueden servir cómo ese sustituto, no seré yo quién se lo niegue. Pero creo que se olvidan de el principal campo de "batalla controlada" que tenemos en nuestros días: Los Supermercados. Porque no lo neguemos, están ahí no para que te aprovisiones de comida y útiles varios, están para que des rienda suelta a tu parte animal, erigiéndote en el rey del lugar.

Me refiero a los supermercados "de barrio" no a los de las grandes superficies, eso es harina de otro costal, aunque muchas de las situaciones podrían ser extrapolables. Pero no es el caso que ahora nos ocupa.

Para empezar, empecemos por el principio. A la puerta de todos estos centros de ocio bélico, hay siempre alguien pidiendo. No falla, eso ya empieza a inquietarte, cómo para ir metiéndote en situación. Si tienes suerte y vives en un barrio pijo, el pobre de turno se cambia por un vendedor de la ONCE que anima el cotarro con unos buenos gritos guturales. Cuál vikingo increpando a voces a su enemigo para desmoralizarle, desde el otro lado del frente de batalla. Así ya logran que entres con tensión, cómo inquieto, despertando todos tus sentidos arácnidos.
Aquí, si eres de los míos: que vas a todas partes con los cascos puestos. Abres tu reproductor de música, cambias el R&B que venías escuchando por la calle, que te relaja bastante, por algo más cañero, cómo esto:


Una vez que ya estás en modo combate, inspeccionas la entrada, no vaya a ser que la primera te la den en la frente, así sin pan ni nada, y tu a verlas venir. Y ¿Qué vemos? un panorama desolador. Para empezar gente derrotada, con su cara reflejando la humillante derrota a la que han sido sometidos, pagando mal agusto sabiéndose peones de un juego que jamás lograrán entender, y mucho menos ganar. También lograrás ver gente orgullosa, feliz de las victorias. Aunque éstos son los menos y los que menos tiempo esperan para pagar, ellos conocen los secretos de la victoria. Eso en frente, a los lados, puedes encontrar un servicio que te presta la dirección del local, ellos ponen las armas (no todo iban a ser desventajas y problemas). Unos viejos, casi destruidos, pero aún así imponentes carros de combate, no son el M1 Abrams de fabricación estadounidense, pero... Si hace falta, puedes crear pánico en las filas enemigas, sólo hay que saber usarlos apropiadamente. Incluso tienes unas taquillas muy monas, para que, cómo dicen los sargentos de las películas bélicas americanas: "Llevar sólo lo imprescindible, armas y munición." (luego se pasarán la noche al raso, cagados de frío...)
Yo, cómo combatiente experto, veterano en mil compras, y con un buen par de agallas entre las piernas, no necesito tales adminículos, soy más de darme de leches a pecho descubierto. Incluso últimamente he renunciado al modo berserker. El enemigo, claro, aún no lo he mencionado. Creo que todos tenéis una idea de quien puede ser pero por si hay algún despistado entre vosotros lo confirmaré. Las señoras. ¡Si lo he dicho! A las mujeres mayores de 60 años les deberían prohibir salir a la compra, o al menos hacerlo con escolta policial. No para protegerlas a ellas, si no al resto de la gente que no tiene la culpa de encontrarse con una de éstas por los pasillos de la muerte. Pero no creáis que están solas, tienen aliados: los dependientes tocapelotas, que los hay, son muchos y muy diestros en su oficio. Y las cajeras mal encaradas, éstas son las peores, encima de tener que aguantarlas, les hay que dar a ellas el dinero.

Entremos, pues, en materia. La idea principal es que todo el mundo es enemigo, no hay amigos en el supermercado, nunca los ha habido y nunca los habrá. Es un todos-contra-todos-sálvese-quién-pueda constante. Así, con éste principio bien aprendido, empezamos con lo nuestro, ir llenando nuestra cesta/carro de lo que veníamos a buscar (bueno realmente, vamos a buscar pelea, lo de llevarse comida es nuestro botín) Yo, personalmente, prefiero empezar por los estantes, no hay que tratar con humanos. Aunque también tienen sus trampas, pasillos enteros llenos de carros sin dueño, quién curiosamente aparece en la décima de segundo que tardas en apartarlo un poco para coger ese bote de mayonesa en oferta. Señoras que se encuentras después de horas sin verse contándose su vida en segundos y que puedes apartar con un "disculpe" aunque yo prefiero el gruñido, más efectivo, en fin pequeñas situaciones que pueden, o bien minar tu moral, o bien prepararte por lo que está por venir. Luego inspecciono los puestos y empiezo de menos a más. Cómo un videojuego, la carnicería suele ser un buen punto de partida.

En la carnicería, salvo en vísperas de fiestas, suele estar casi despoblada, así que hasta podemos guardar el turno tranquilamente. Sólo los vencedores comen carne (el resto se conforma con pescadito) así que puedes considerar que, salvo algún espía enemigo, estás rodeado de iguales.
Fase dos, la panadería, aquí las cosas se empiezan a complicar, la táctica es coger número lo antes posible, estar atento a los movimientos enemigos, y nunca, repito:nunca. Ceder tu lugar, eso es la muerte considera la guerra perdido, si una de esas amables señoras te empieza a tirar de golpes de cadera para consolidar tu oposición. Recuerda eres un central alemán protegiendo tu área en el saque de córner, de ahí no te mueve ni Dios. Si seguiste éstos consejos llegará tu turno y empezará la mayor batalla psicológica de tu vida: El diálogo con la panadera. No te rindas, son duras, entrenadas por los mejores servicios secretos en el arte de la tortura y la desinformación. Pero tu a lo tuyo, vienes a por pan, y pan te vas a llevar.
- ¿Qué quieres? (olé la amabilidad y el buen trato)
- Una barra de cuarto. (Repito, tu a lo tuyo)
- ¿Cómo la quieres? (aquí empieza el lío)
- De pan, la quiero de pan (¡Chúpate esa! Panadera cabrona)
- Pero ¿Poco cocida, muy cocida, cuarto corto, cuarto largo? (Son cómo robots, no entienden el concepto de piedad, nunca sueltan la presa)
- Dame cualquiera, es pan, pa empujar la comida, lo mismo me da (ahora si, indeferencia, la criptonita de cualquier dependienta)
Una vez has ganado tu primera batalla, procedes con el siguiente nivel, la frutería. Los fruteros son expertos en burocracia y protocolo, y JAMAS toques nada sin que ellos miren, o sufrirás la vergüenza. Procura que no haya apenas gente cuándo te dirijas a sus dominos. Así tendrás toda su atención y comenzará el duelo del Oeste, para ver quien de los 2 se encarga de coger la fruta. Yo prefiero que sean ellas, juegan en casa. Así que pido lo mío y si me suelta un: ¿puedes cogerla tu? utilizo mi arma secreta, en una mano la cesta, en la otra la lista, en las orejas los auriculares, hago una tremenda pausa dramática (5-6 segundos basta) y con cara de indignacion, incredulidad y mala leche suelto un ¿ehhhh? Eso destroza cualquier psique enemiga. Ellos se encargan de la fruta, y tu de saborear las mieles del triunfo.
Fase final: La charcutería. Ésta es jodida, siempre está hasta las trancas de gente, se ve que el choricito y el jamón york es la base de la dieta española, si no no hay Dios que lo entienda. Aquí hay usar todas las técnicas aprendidas hasta ahora en la panadería, carnicería y frutería (todo tiene su orden). Aunque hay que realizar ciertas variaciones. ¿Recordáis al central alemán? olvidarle, es un mariquita, ahora hay que ser cómo Fernando Hierro, además de aguantar la posición hay que soltar alguna tarrascada cuándo el árbitro no mira, el enemigo ahora es más fuerte, más duro y más cabezón. El duelo psicológico con la panadera se torna en una conversación de borrachos. La charcutera es un enemigo impasible, impertérrito. Son todas gallegas, y su capacidad de contestar con preguntas no tiene fin. Pero tranquilos amigos tengo la solución para todos vosotros:
-Quiero 250 gramos de Jamón York, de ésta marca, en lonchas finas, no me las dobles por la mitad para empaquetarlas. 150 gramos de Queso de barra, también en lonchas finas, 100 gramos de mortadela, en lonchas normales, si he dicho normales y media docena de chorizos ¡Que no arrastren pimentón o tus hijos lo pagarán! Si puedes decir todo eso, de golpe (y preferiblemente sin respirar) tendrás asegurada la victoria. Intentarán contraatacar con frases del tipo: Te va a tocar empezar/acabar el jamón. Aquí tienes 2 opciones, aceptar, porque total... jamón york sabe a nada igualmente por el principio o por el final. O ponerte mamón y pedir que te parta uno nuevo, eso ya según tengas los ánimos.
Una vez pasadas todas las fases intermedias, empieza la batalla final, el monstruo final de los videojuegos, las cajas.

En las cajas, es dónde un guerrero comprador se la juega, las señoras ya han alimentado su ego de pequeñas victorias por los pasillos, y vienen a triunfar. Tu estás un poco tocado, has subido un par de niveles en la charcutería, pero en el empeño has perdido tu espada larga +1, con los leñazos que daba... Buscas una caja, te va a dar igual, ya sabes que la que escojas será la que más lento vaya hasta que cojas las bolsas después de pagar (la segunda ley de la termodinámica es así de cabrona). Así que te plantas al final de la cola, no vas a ser tu quién inicie hostilidades.
Si hay suerte no habrá más incidentes que el niño que llora gritando, compramelooooo, comprameloooo a su indiferente madre. Pero... esos son los días de suerte, y ¿hace cuánto que no tienes uno de esos? Seguramente te tocará el fenómeno de cesta/carro fantasma, está ahí, lleno de cosas, pero no hay humano que lo represente, está por ahí metiendo los dedos en un enchufe o cogiendo las latas de atún que se le olvidaron. Te da igual, tu eres un guerrero y vas a lo tuyo, estiras un poco el pinrel hasta que llegas, empujoncito a un lado y ¡a tomar por saco!
-Oye que mi cesta estaba delante de ti y ahora está por ahí
-¿Me estás acusando a mi?
-Si, porque antes estaba delante de mi
-No lo niego, pero si tu no estabas aquí, no sabes quién la movió (vuelve a por otra)
-Me da igual, estaba antes que tu, así que yo voy antes
-Me da igual, yo llevo más tiempo que tu en la cola y pago antes (todavía me quedan más...)
-Bueno anda, si tanta prisa tienes ve tu primero (¿se acobardó? ¿tan pronto?)
-No, si prisa no tengo, pero me toca los cojones que dejes ahí la cesta pa irte a dar una vuelta.(LA VICTORIA ES MÍA)
Uno menos, queda uno. Empiezas a notar que por tu derecha un cuerpo (normalmente gordo) empieza a empujarte cómo hacia delante y a un lado... ¡ahí está! La señora de la panadería, no pudo contigo antes, y ahora busca venganza, quiere tu puesto, y lo quiere a toda costa. Recuerda: Ahora no tienes un número de turno que te proteja, esto será una lucha encarnizada que se puede saldar a tu favor con una sola frase:
- Señora no se va a colar por mucho que me empuje, así que mejor se está quieta, o empiezo a empujar yo.
Si lo haces con un tono de voz autoritario y a un volumen un punto por encima de lo normal, se acobardará y se estará quieta. Además servirá de advertencia para el futuro para los demás miembros de la cola.
Seguramente venga la típica persona con una sola barra de pan, déjale pasar. Ha venido sólo a por el pan. Es un novato, y la panadera seguramente le haya torturado durante horas con preguntas sin sentido, se merece ir lo antes posible a su casita a llorar cómo una nena derrotada.
Bueno la cola ha avanzado, estás metiendo todo lo que puedes en la bolsa a una velocidad supersónica porque ya no te quedan demasiadas energías y un traspiés ahora puede costarte la victoria total. Paga, mejor con tarjeta, así no tienes que andar haciendo malabarismos con las bolsas, el cambio, la cartera y los 34 cupones que te dió esa cajera tan simpática que cuándo vio más de 6 cosas en su cinta transportadora se chinó contigo por hacerla trabajar.

Una vez con las bolsas en la mano, te diriges a tu guarida secreta, con una sonrisa en la boca, sabiendo que perteneces al, no muy numeroso, club de la gente que vence en un campo de batalla tan infernal cómo es un supermercado. Al menos hasta la compra de la semana que viene...

Nota: Éste post es simplemente humor, está basado en cosas que me fueron pasando a lo largo de muchas compras. Tómalo cómo lo que es, la mayoría de los empleados de un supermercado son buena gente, no vamos a matarlos a todos por 4 hijos de la grandísma puta. Y si no te inflan mucho los cojones, no hace falta que seas desagradable. Aunque, cada cual que haga lo que le de la gana. Por cierto ese post está inspirado por mi colega Ricardo, que el otro día vino muy jodido de uno de éstos campos de batalla.
Nota2: La pescadería no la piso. Me gusta el pescado, pero no lo compro, cómo mucho latillas de atún, si, soy un carnívoro despreciable...

19 oct. 2010

Conky multicolor

Después de perder varias horas muertas, por fin he conseguido configurar un Conky a mi gusto. Para quién no lo sepa, conky es una aplicación de escritorio (muy liviana, apenas tiene incidencia en el procesador) En el que se puede mostrar, casi cualquier cosa, por pantalla de una forma bastante elegante, sencilla y clara.
Bueno, en mi caso he sacrificado un poco de la elegancia por una mayor información a golpe de vista (con cierto código de colores que explicaré más adelante). Si quieres tener algo parecido (o exactamente el mismo) Os echaré una mano con unos sencillos pasos.
Quiero aclarar que no todo es obra mía, yo he ido recopilando información y configuraciones de varios sitios, para ellos mi agradecimiento de freak blogger a freak b
logger. Porque Dios los cria y Conky los junta ahí va la lista de sitios que he visitado:

Fedoreando De ahí tomé la estructura principal, y usé el script del correo de gmail (cómo ves, paso de la predicción meteorológica, con asomar la cabeza por la ventana, tengo de sobra.

Linexando El sitio de donde copie (luego le puse colorines, pero copiado está) el script del amule.

esDebian La barra de progreso del reproductor de música Rhythmbox.

El resto de tonterías y configuraciones, fueron más o menos descubiertas por el antiquísimo método de ensayo y error. Que es básicamente lo que te recomiendo, prueba, toquetea y si puedes, vuelve a empezar hasta que estés agusto.


Mi conky tiene una particulairdad que no he visto por la red. Fruto de mis ganas de innovar, y que a veces me aburro mucho. Las barras son multicolor, me explico (usaré de ejemplo la barra de calidad de la señal wifi):
Cuándo la señal es menor del 20% : tanto la barra cómo el dígito son rojos
Cuándo la señal está entre el 20 y el 50%: barra y dígitos amarillos
Cuándo la señal es mayor del 70%: verde
El resto del tiempo, la barra y el dígito son blancos.
¿Por qué lo hago así? Para ver, sin necesidad de leer, el estado de la conexión wifi. También tengo este tipo de "avisadores en rojo" para el porcentaje de uso de los discos (cuándo alcanza el 90 se volverán rojos) y para el uso de CPU (hasta 75 blanco, hasta 90 amarillo, más de 90 rojo).

Si te fijas bien, verás que la lista de procesos, se va degradando del blanco al gris oscuro, esto no tiene ningún fin más que uno puramente estético, que seguramente quite en unos días.

Cómo en los enlaces que te pasé antes, ya tienes toda la información necesaria, tanto scripts cómo configuraciones del archivo .conkyrc de momento no pondré nada de código, en caso de que lo quieras para comparar con el tuyo o para copiarlo vilmente, pídemelo y lo postearé en un comentario.Lo que si incluiré ahora será un ejemplo de cómo consigo que las barras cambien de color. Pero ya te advierto que soy un programador muy caótico, así que las estructuras que utilizo para cambiar de color las barras son un poco liosas. No digo imposibles, pero seguramente no todo lo limpias y claras que las escribiría alguien más cuidadoso con el código.

Código para cambiar de color una barra:

${if_match ${cpu cpu0} > 75}${color ECC402}${if_match ${cpu cpu0} > 90}${color FF0003}${endif}${endif}${cpu cpu0}% ${alignr}${cpubar cpu0 5,60}${color}

Menuda guarrada de código ¿eh? no tanto vamos a separarlo:

-Primer if:
${if_match ${cpu cpu0} > 75}${color ECC402}
$if_match nos da un valor booleano (verdadero o falso)
${cpu cpu0} nos devuelve un entero, en este caso el porcentaje de uso de la CPU. No olvidarse de las llaves {} que ayudan bastante a la lectura del código
75, es un entero que es con lo que vamos a comprar.
Pues bien: se cumple la condicion: cpu% > 75, if_match devolverá un TRUE y SE HARÁ todo lo que viene a continuación hasta el primer &{endif} que encuentre.

-Segundo if
Exactamente igual, pero al ser más reestringido, (90 - 100) va "anidado" dentro del más abierto (75-100).

-Expresion Color
${color ECC402}
Cambia el color de lo que vaya a continuación al indicado por un código de colores (hexadecimal). Cuándo se encuentra con la expresión ${color} sin código, deja de cambiar y vuelve al color por defecto, en mi claso blanco. cómo ${color} es una expresión tonta, podemos usarla para los 2 colors usados anteriormente. Que aunque no "entre" por ninguno de ellos (por ejemplo si la cpu está trabajando al 50) volverá el texto que ya era blanco, al blanco.

Y eso es todo, el resto del código ya sabéis para qué sirve, qué cosas nos imprime en el conky y cómo funcionan (espero). Ya sabes, cualquier duda, en los comentarios.